viernes, 20 de septiembre de 2013
Echando abajo el mito
Hace años, la creencia popular situaba a los videojuegos como una de las nuevas adicciones tecnológicas. ¿Las razones? Un curioso estereotipo basado en un gamer pasado de kilos, sexualmente inactivo, socialmente inadaptado y con sus capacidades mentales atrofiadas, sumando a esto contados episodios de violencia en donde se culpaba a esta actividad de influir negativamente en el comportamiento del usuario.
Los juegos aumentan la resistencia al dolor
¿Cómo? Tras jugar con videojuegos violentos 10 minutos, los sujetos se sumergieron las manos en agua helada, descubriendo que en ese momento la resistencia era de más de un 65% respecto a un estado normal. La explicación: el ritmo cardíaco y la adrenalina. El mismo efecto se desencadena con los niños enfermos o con lesiones, gracias a la inmersión en el juego, el niño olvida el dolor y distrae su mente, hasta el punto de que varios hospitales animan a los niños con lesiones o sometidos a dolorosos tratamientos a jugar. Otro beneficio es que ayudan a niños con déficit de atención y les hace ganar habilidades sociales.
Preparan a la gente a tomar decisiones más rápido
Los títulos de acción ayudan al jugador a tomar decisiones con más rapidez, desarrollando a largo plazo una mejor percepción de lo que ocurre a su alrededor, gracias a que el cerebro calcula con eficacia las posibilidades en una opción y evalúa cuál es el mejor camino a seguir. Esto se traduce en actividades cotidianas como moverse en una ciudad con mucha gente, conducir, leer o encontrar a alguien determinado en una multitud.
¿Existe relación entre el bienestar de los adultos mayores y los videojuegos?
Al parecer sí, según un estudio de la Universidad Estatal de Carolina del Norte que determinó que no es necesario ser un jugador habitual para alcanzar "niveles de felicidad o bienestar". En algunos casos, los implicados pudieron, con diez horas de juego, rejuvenecer hasta siete años en cuanto a habilidades cognitivas. Asimismo, la investigación también reveló que quienes no tuvieron algún acercamiento a esta actividad eran más propensos a las emociones negativas y a la depresión. Asimismo, sus problemas de cataratas pueden mejorar gracias a los juegos de acción o cualquiera que muestre imágenes "aceleradas", debido a la atención requerida para ello. En los estudios, después de 10 horas de juego las mejoras eran evidentes, aunque con 40 horas los pacientes ya eran capaces de leer varias líneas de un libro. Además, esto sería beneficioso para el cerebro, debido a los altos niveles generados de adrenalina y dopamina.
Desarrollan la coordinación mano-ojo y por tanto la habilidad de conducción
Se afirma que los cirujanos que practican con regularidad tienen un mejor pulso y más precisión que sus colegas no jugadores.El aumento de la coordinación entre el ojo y la mano, y la ayuda en tratamientos de fisioterapia ayudando a recuperar capacidades motoras y coordinación.
Los problemas de salud mental como la depresión y el estrés pueden tratarse exitosamente con juegos, de esta manera los pacientes podían canalizar sus frustraciones y comportamiento agresivo. Jugar en equipo mejora la creatividad, el lenguaje y la capacidad matemática, mayor confianza en sí mismos, mejora la capacidad de pensar y resolver problemas y mejora habilidades cognitivas.
Con este artículo no me digáis que no os han entrado ganas de encender vuestra consola y poneros a desarrollar cada una de estas habilidades, ah y por cierto! que alguien le explique al bueno de Kevin Durant qué tiene que hacer con los aliens de los que habla en GTAV!
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